Etiquetas adhesivas en bobina: qué material elegir, qué datos pide la etiquetadora y cuánto cuestan
Publicado el 28 de septiembre de 2026
Una etiqueta adhesiva parece un detalle del envase, y casi siempre es una pieza de la línea de producción. La pregunta que decide el pedido no es solo qué diseño lleva, es dónde va a vivir la etiqueta y cómo se va a poner: a mano, con un dispensador o con una etiquetadora que exige un rollo exacto. Una etiqueta preciosa en un rollo que no entra en la máquina no sirve para nada.
Esta guía explica qué material elegir según el producto, cuándo usar polipropileno transparente, qué datos pide una etiquetadora (alto de bobina, mandril y sentido de salida), qué acabado protege la impresión, cuánto cuesta y qué conviene decidir antes de pedir presupuesto. Sale de los pedidos de etiquetas que hacemos para fabricantes de ortopedia, electrodomésticos y colchones, restaurantes y cocinas de hotel.
¿Ya sabes lo que necesitas? En imprenta profesional te preparamos las etiquetas con el mandril y el sentido de salida que pide tu máquina.
¿Qué material de etiqueta elijo para mi producto?
Papel estucado si el envase está seco y en interior: es el más económico y admite cualquier diseño a todo color. Polipropileno si va a tocar agua, frío, grasa o manos durante meses: no se rompe ni se deshace. Polipropileno transparente cuando el envase tiene que verse a través de la etiqueta.
| Papel estucado | Polipropileno blanco | Polipropileno transparente | |
|---|---|---|---|
| Qué es | Papel adhesivo de 80 g/m², con barniz protector | Película plástica opaca de unas 58 micras | Película plástica transparente de unas 57 micras |
| Aguanta | Uso seco e interior | Humedad, frío, roce y manipulación | Lo mismo que el blanco |
| Aspecto | Tacto de papel, color con cuerpo | Liso, con brillo o mate según el barniz | Solo se ve lo impreso; el envase se ve detrás |
| Cuándo elegirlo | Tarro, caja o bolsa en tienda o almacén seco | Producto de nevera, cocina, baño o uso diario | Envase de vidrio o plástico transparente, cierre discreto |
La tabla recoge los soportes que más imprimimos. El papel estucado de 80 g/m², con barniz mate y certificación FSC Mix, es el que pidió un restaurante: 1.500 etiquetas de 70 × 45 mm para pegar a mano. El polipropileno aparece en cuanto la etiqueta tiene que durar: un fabricante de electrodomésticos pide sus etiquetas de producto de 67 × 37 mm en polipropileno con brillo, y un fabricante de colchones usa un adhesivo negro de polipropileno como cierre de embalaje.
Hay un caso que no está en la tabla y es muy habitual en cocinas: la etiqueta de trazabilidad. Para varios hoteles imprimimos etiquetas de 100 × 60 mm en papel adhesivo amarillo fluorescente, a una tinta, para fechar lo que entra en cámara. No van en bobina sino en hoja A4 silueteada, porque se rellenan a mano; también existen en rollo con dispensador, con un color por día de la semana. Si tu etiqueta se va a escribir después, díselo a la imprenta: decide el material y el formato de entrega.
¿Cuándo conviene una etiqueta transparente?
Cuando el envase es transparente y se quiere que se vea el producto, o cuando la etiqueta tiene que pasar desapercibida y dejar ver solo el logo o el texto. Sobre vidrio o plástico transparente, liso y rígido, da el llamado efecto sin etiqueta: se parece mucho a la impresión directa sobre el envase y cuesta bastante menos.
Un fabricante de ortopedia nos ha pedido la misma etiqueta cuatro veces desde mayo de 2025: 4 × 4 cm en polipropileno transparente de 57 micras, a todo color, con barniz brillo, en tiradas de 20.000 a 40.000 unidades. Es una etiqueta pequeña que se pega a mano sobre el producto, y el transparente hace que el logo parezca impreso en la pieza.
Lo que hay que saber del transparente: los colores claros pierden fuerza porque no tienen un fondo blanco debajo, y lo que quede detrás de la etiqueta se ve. Si el diseño lleva blancos o colores claros que tienen que leerse, se imprime una capa de blanco debajo de esas zonas, o debajo de todo el diseño. Te lo decimos al ver el archivo, antes de producir.
¿Qué datos necesita la imprenta para hacer etiquetas en bobina?
La medida de la etiqueta, el material, cuántas unidades por rollo, el alto de la bobina, el diámetro del mandril y el sentido de salida. Si se pegan a mano, basta con la medida y el material. Si van en una etiquetadora, los tres últimos datos los marca la máquina y hay que pedírselos a quien la maneja.
- Medida de la etiqueta. Ancho por alto en milímetros, y la forma si no es rectangular: redonda, ovalada o con la silueta del logo. El troquelado láser corta cualquier forma sin fabricar un troquel, así que una forma especial no paga utillaje.
- Unidades por rollo. Para pegar a mano, rollos grandes; para una etiquetadora, el que admita su eje. Servimos, por ejemplo, rollos de 125, 500 y 1.000 etiquetas según lo que pide cada cliente.
- Alto de bobina. El ancho del rollo. Para aplicación manual se imprime en bobinas anchas, de hasta 33 cm, con varias etiquetas por fila; para una máquina, el alto justo de una etiqueta más su margen. Una bobina ancha se puede dividir en dos o más rollos estrechos.
- Mandril. El diámetro del tubo central, en el apartado siguiente.
- Sentido de salida. Qué parte de la etiqueta sale primero al desenrollar (cabeza, pie, izquierda o derecha) y si va por fuera o por dentro del rollo: ocho posiciones posibles. La etiquetadora la coloca tal y como sale, así que si el sentido está mal, todas las etiquetas quedan giradas o descentradas en el envase.
La forma más segura de acertar con una etiquetadora es mandar una foto de un rollo que ya funcione en ella, con la etiqueta a la vista. Con eso vemos el mandril, el alto y el sentido de salida sin que nadie tenga que medir nada.
¿Qué es el mandril de una bobina de etiquetas?
El tubo de cartón sobre el que va enrollada la bobina. Su diámetro interior tiene que coincidir con el eje del dispensador o de la etiquetadora; si no, el rollo no entra o baila. El más habitual es el de 76 mm, y es el que ponemos si no nos indicas otro.
Es el dato que más se olvida y el que más problemas da, porque no se ve en el diseño. El mandril de 76 mm es el estándar de las etiquetadoras industriales; muchos dispensadores de mesa y máquinas pequeñas usan uno de 40 o 25 mm. Si no sabes cuál es el tuyo, mide el agujero de un rollo que ya uses: es la medida que necesitamos.
¿Barniz o laminado para proteger la etiqueta?
Barniz protector para casi todo: una capa fina, mate o brillo, que protege la tinta del roce y de las salpicaduras y es lo que llevan la mayoría de las etiquetas que hacemos. Laminado, una película de polipropileno o poliéster encima, cuando la etiqueta va a sufrir roce intenso, humedad constante, grasa, productos químicos o intemperie.
El mate da un aspecto más natural y sobrio, y se lee mejor bajo luz directa; el brillo hace que el color salte y encaja con envases de plástico o vidrio. Es sobre todo una decisión de estética, porque los dos protegen. El laminado se reserva para etiquetas de producto industrial o de exterior, donde el barniz se quedaría corto.
¿Cuánto cuestan las etiquetas adhesivas personalizadas en bobina?
Como referencia, una etiqueta de unos 7 × 4,5 cm a todo color sale entre 0,06 y 0,11 € a partir de 1.000 unidades, y una pequeña de 4 × 4 cm en polipropileno transparente, a 0,01 € en tiradas de 20.000. Precios sin IVA de nuestros pedidos. Por debajo de 500 unidades, el precio por etiqueta se dispara.
| Etiqueta | Material | Unidades | Precio por etiqueta, sin IVA |
|---|---|---|---|
| 70 × 45 mm | Papel estucado | 500 | 0,11 € |
| 70 × 45 mm | Papel estucado | 1.000 a 2.000 | 0,06 a 0,11 € |
| 67 × 37 mm | Polipropileno brillo | 500 | 0,19 € |
| 67 × 37 mm | Polipropileno brillo | 4.000 a 12.000 | 0,09 a 0,10 € |
| 120 × 150 mm | Polipropileno blanco | 2.000 | 0,12 € |
| 40 × 40 mm | Polipropileno transparente | 20.000 a 40.000 | 0,01 € |
Lo que más mueve el precio es la cantidad, y después el número de modelos. La misma etiqueta de 67 × 37 mm cuesta 0,09 € el ejemplar en 5.000 unidades de cinco modelos, y 0,33 € en 600 unidades de seis modelos de cien cada uno: cada modelo tiene su preparación, y con cien unidades por modelo esa preparación pesa más que la impresión. Si tienes varias referencias, agrupar pedidos para que cada modelo tenga más unidades es el ahorro más grande.
Después, por orden: el tamaño de la etiqueta, el material (el polipropileno cuesta más que el papel) y los acabados. La forma cuenta poco: no paga troquel, pero sí el rectángulo que ocupa y el material que sobra alrededor.
¿Cuánto se tarda en fabricar etiquetas en bobina?
En nuestros pedidos, entre seis y siete días hábiles de producción desde que apruebas la prueba; en impresión digital el mercado se mueve entre tres y siete. Si es una repetición del mismo diseño, con el archivo ya preparado, no hay que volver a revisar nada y el pedido sale antes.
Para una etiqueta que se repite, como la de producto o la de cierre, lo práctico es dejar el archivo guardado y pedir por cantidad cada vez. El fabricante de ortopedia y el de colchones funcionan así: el primero lleva cuatro pedidos de la misma etiqueta transparente y el segundo, tres del mismo adhesivo de cierre en tiradas de 4.000 y 8.000.
Lo que conviene decidir antes de pedir etiquetas
- Dónde va la etiqueta: envase, caja, producto o embalaje, y si toca agua, frío o grasa.
- Material: papel, polipropileno blanco o transparente.
- Medida en milímetros y forma.
- Cómo se aplica: a mano, con dispensador o con etiquetadora.
- Si es con máquina: alto de bobina, mandril y sentido de salida, o una foto de un rollo que ya funcione.
- Cuántos modelos distintos y cuántas unidades de cada uno.
- Si la etiqueta se va a escribir o imprimir después, como una de trazabilidad.
Para el archivo valen las reglas generales de imprenta: PDF vectorial, color en CMYK y sangre alrededor de la forma. Si la etiqueta va en transparente, marca qué zonas llevan blanco debajo, o déjanos hacerlo. Si además necesitas la caja o el catálogo del producto, lo resolvemos en el mismo pedido: lo contamos en papel y acabados para un catálogo corporativo.
Si tienes una etiqueta que imprimir, cuéntanos medida, material, cuántas unidades y cómo se aplica. Te respondemos con dos opciones y una primera estimación en menos de veinticuatro horas hábiles.
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